Un centenar de socios de La Peñaza disfrutaron del eclipse solar en el evento exclusivo organizado por el Club. Bien protegidos por las gafas homologadas e hidratados gracias al trabajo del equipo de hostelería, durante algo más de dos horas asistieron a la observación de un evento astronómico de difícil comparación.

El evento fue un éxito antes de comenzar. Las 50 plazas previstas se agotaron en pocas horas y, ante el alto interés de los socios, el Club se vio obligado a ampliar el aforo hasta el límite de su capacidad logística para poder ofrecer un servicio a la altura.
El espacio elegido para la observación, lindando con el camino periférico del Club, era zona desconocida para muchos de los asistentes. Las altas temperaturas intensificaban el olor a tomillo y romero, pero las cámaras llenas de bebida ayudaron a combatir la tarde más cálida del mes.
Una tarde inolvidable
Tal y como estaba anunciado, poco después de las 19.30 h., la luna comenzó a ganar terreno al sol, dando inicio a las primeras exclamaciones de sorpresa. «¡Ya se ve!». «¡Ya empieza!». Poco a poco, las conversaciones se iban apagando para admirar un espectáculo que puso la piel de gallina a más de uno.

Durante los apenas dos minutos en los que se hizo la magia, los socios de La Peñaza apreciaron la fortuna de poder vivir un momento tan especial en un entorno tranquilo. «Ha sido mágico«, reconocieron muchos.

Tras la experiencia, el Club ya trabaja en el próximo evento para sus socios: el concierto a la luz de las velas del 12 de septiembre.

